viernes, 25 de septiembre de 2015

Ecuador CVIII. Galápagos, vida marina.

Si hay un animal aún más impactante que las galápagos por su aspecto e historia, es la Iguana Marina de Galápagos. 
 
Este reptil, endémico de estas islas, es el único en su especie capaz de entrar al mar, nadar y alimentarse en él.  

Iguana terrestre
Desde luego, Darwin debió flipar con ellas, pues parecen de la época jurásica, con esa cara de dragones. Y sobre todo porque evolucionaron a partir de la iguana terrestre, a la que ya se parecen muy poco.

 
Debieron llegar a las islas accidentalmente, subidas en algún islote de troncos flotando, y la escasez  vegetales que encontraron en su nuevo hábitat al llegar, las obligaron a aprender a nadar y comer algas. Para ello alargaron su cola y adaptaron su nariz, de forma que a través de ella, en una especie de estornudos eliminan la sal que han ingerido en sus inmersiones.

La adaptación fue tan intensa, que son capaces de permanecer 45 minutos en el agua sin morir de hipotermia, y para disminuir su consumo de energía frenan su corazón hasta casi pararlo. Lo mejor es verlas calentarse después al sol y amontonadas, una orgía reptiliana.

Al igual que en el caso de las tortugas terrestres, el aspecto de estos reptiles varia de unas islas a otras, y aunque sólo vimos las de las tres islas más grandes, la impresión es brutal. Nos quedábamos hipnotizadxs mirándolas, tan extrañas… si tuvieran un tamaño mayor creo que no nos hubiéramos atrevido a acercarnos…

 

 

 

Otro animal, quizás no tan “extraño”, pero sin duda de los más admirados por su capacidad de interacción y su belleza es el lobo marino.

La costa de la Isla de San Cristóbal está prácticamente controlada por estos mamíferos, así que pasar un rato en cualquiera de sus playas es un espectáculo hermoso. Por no hablar del goce y envidia de verlxs deslizarse por el agua como si fueran bailarinxs.

Sus cachorros, que maman hasta casi los 3 años, son muy juguetones, y no os podéis imaginar la emoción de ver la alegría de una cría al encontrar por fin a su mamá, después de llevar minutos llamándola (con un sonido similar al balido de las ovejas), y en medio de tal alegría lanzarse loca de contenta a jugar en el agua con sus hermanas… yo lloré.
También impresiona ver a los machos, que puede llegar a pesar nos 250 kg y medir unos 260 cm, enfrentarse entre sí para dejar bien claro quién es el rey del harén.
Se aparean de julio a diciembre, y vimos a más de uno intentar reguetonear con alguna hembra que la mayoría de las veces parecía molesta por la interrupción de su plácido sueño. Y es que duermen como lirones…
La gestación dura casi 12 meses y tienen un embarazo casi cada año, así que mientras están gestando, pueden estar amamantando a sus crías de meses, o de un año, o de dos…
 Como ocurre con otras especies animales de las islas, su existencia también se vio seriamente amenazada, pues eran cazadas de forma masiva para conseguir su piel, su aceite, o su carne para usarla como carnada de pesa a de tiburones. Por ello se siguen considerando una especie en peligro de extinción. Se cree que actualmente hay unos 50000 ejemplares.

Este año, con la casi inminente llegada del fenómeno del niño hay una gran preocupación por su supervivencia ya que al aumentar considerablemente la temperatura del agua, disminuye la cantidad de peces, y con ello su sustento.
 
 
Para mi han sido uno de los descubrimientos más lindos del viaje, me causaban una profunda emoción  y difícilmente conseguí resistir el impulso de tocarles para ver su tacto o de abrazarlos de pura ternura. Respeté completamente la norma de no tocar ningún animal en las islas, incluso de no acercarme demasiado, pero cuando aquella cría hermosa vino a bailar conmigo en el agua, no pude resistirme y... ¡me enamoré!
 
 
 
 

martes, 22 de septiembre de 2015

Ecuador CVII. Galápagos, habitantes terrestres.


La llegada a las Islas Encantadas fue tan impactante que me quedé casi sin palabras. Por suerte David no…
La sensación de estar en la tierra perdida, en un mundo de convivencia de especies, el lugar donde a Darwin se le encendió la bombillita con la Teoría de la Evolución, y como no, un lugar geológicamente fascinante me ha tenido entusiasmada durante casi dos semanas.


Hasta que consiga reposar tanta emoción, voy presentando a algunxs habitantes de las islas, sin duda el plato estrella del viaje.
 
El nombre de las islas se debe  a la cantidad de tortugas gigantes que encontraron en ellas los primeros españoles en llegar al archipiélago. Fue en el año 1535.
En Galápagos llegó a haber 10 especies distintas, 3 de ellas ya se extinguieron. La última en extinguirse fue la del famoso “Solitario George”.


Cada especie habita una isla y su forma y tamaño es diferente en cada caso, en función del tipo de alimento, temperatura y humedad. Así, en zonas secas de arbustos altos, las tortugas tienen el cuello largo para alcanzar el alimento. Estas diferencias jugaron un papel relevante en la creación de la teoría de Darwin.

 
Es la más grande de las tortugas terrestres, pueden llegar a pesar 400kg. También son uno de los vertebrados más longevos, superando con frecuencia los 150 años de vida. Duermen hasta 16 horas diarias.

 
Gracias a su lento metabolismo y su capacidad de almacenaje de agua y reservas, pueden sobrevivir más de 6 meses sin ingerir alimento. Esto hizo que fueran enormemente atractivas para marineros, pues eran el alimento ideal en sus viajes, proporcionaba mucha energía sin requerir manutención.

Su uso como alimento, la alteración de su hábitat por la introducción de la agricultura en las islas, la introducción de animales no nativos (cabras, ratas, cerdos…) que importaron epidemias y cazaban sus huevos y crías, y la extracción de su aceite para el alumbrado de la ciudad de Guayaquil a inicios del siglo pasado, hicieron que en 400 años la población de galápagos pasase de unos 250.000 a cerca de 3000 ejemplares.


Están clasificadas como “vulnerables” por la Unión Internacional por la Conservación de la Naturaleza, por ello desde 1970 se hallan protegidas por el Gobierno Ecuatoriano.


Se están haciendo esfuerzos por conservar la especie, y para ello, la Fundación Charles Darwin cría animales en cautividad hasta que tienen la edad de 2-3 años, momento en que son menos vulnerables para sus predadores y pueden ser devueltas a su isla y lugar de origen (el lugar donde se recogieron sus huevos). Así, a inicios del siglo XXI se estimaba una población de unas 19000.



Despacio pero lejos
Ver un animal así, con su aspecto casi prehistórico y además sabiendo su origen y triste historia, es emocionante, aunque su vulnerabilidad resulta sobrecogedora.
Pareciera que viven atrapadas en su cuerpo, prisioneras del tiempo, sin embargo yo creo que ellas van lentas porque, como el 15-M, van lejos. Hacen su trayecto sin prisa, pues el tiempo no les falta y la vida está hecha para vivirla con calma…


Para que os hagáis una idea de la impresión que causaban estos gigantes en los primeros visitantes de las islas, os dejo un fragmento de “Las  Encantadas” de Herman Melville, escrito en el siglo XIX.

“La infinita pena y la desesperanza no se expresan de manera tan suplicante en ninguna forma animal como en ellas, mientras que la idea de su maravillosa longevidad no deja de realzar la impresión“

Abrazando "la eternidad"

domingo, 20 de septiembre de 2015

Ecuador CVI. A 978 kilómetros.

Esta es la distancia que separa las islas Galápagos de la costa ecuatoriana y siguiendo la línea ecuatorial podrías llegar a ellas. Navegan plácidas sobre una placa que recorre el Pacífico avanzando cada año unos 5cm en dirección continental, su nacimiento hace millones de años se debió a un punto caliente que se sitúa en la actualidad sobre las islas más occidentales y que provoca que erupciones volcánicas sigan siendo frecuentes a la espera de que nuevas islas resurjan. En ellas la geología se vuelve arte, y pensar que les depara un futuro de inmersión antes de finalizar su viaje hacia el continente sobrecoge.





¿Árbol o cactus?, es la opuntia
 

Es un lugar absolutamente privilegiado y aunque su visita está bastante restringida por orografía y por conservacionismo, la mínima parte de la que disfrutas te evoca unas sensaciones que difícilmente pueden describirse.

Su formación volcánica y sus parajes desoladores donde se mezclan ríos de lava, infinitos cactus o vegetación de nacimiento inverosímil te hacen sentir en un fin del mundo que se ubica justo en la mitad del mismo, sus aguas transparentes y de tonalidades turquesas te hacen sentir en un Caribe que se ubica justo en el inmenso Pacífico, sus iguanas y galápagos te remontan a siglos atrás cuando apenas iniciamos el XXI y la presencia de lobos marinos o pingüinos te hacen sentir en zonas cercanas a los polos cuando la chompa no forma parte de tu equipaje.
 

Pero las sensaciones más intensas las tienes en el contacto estrecho con el mundo animal, en especial el marino. Cierto es que el pájaro pinzón tuvo un papel preponderante en los estudios de Darwin, cierto es que se te acerca como nunca antes hizo otro ave, cierto que las tortugas terrestres dieron incluso el nombre a las islas, pero a nuestros ojos y nuestros sentidos el mundo marino se lleva la palma.

Acercarte a una playa orgánica, primera vez que escuché este término, son playas que no tienen origen mineral sino que están compuestas por trozos de coral, de erizos y de conchas, tan fina como la erosión actuó sobre ella, de color blanco, con la piedra volcánica negra haciendo dibujos sobre la misma y llegar a una orilla de agua azul transparente es un deleite. Y este es aún mayor cuando tienes que pelear para sentarte o bañarte con las colonias de lobos marinos. Conseguir finalmente tu lugar y disfrutar de piqueros de patas azules, pelícanos o gaviotas de galápagos precipitándose para pescar delante de ti o iniciar un buceo para observar como una enorme tortuga marina mantiene con parsimonia su paseo submarino sin el menor sobresalto u observar una raya cruzando debajo de ti son sensaciones que te reconcilian con el mundo.


Podría contar mil momentos, mil instantes que parecen casi irreales, que parecen reservados para documentales de la 2, pero recordaré algunos; como mi persecución bajo el agua de un pingüino que movía sus pequeñas patitas para desplazarse mientras al acercarme imprudentemente lanzó sus excrementos hasta alcanzar mis gafas de buceo, como el nadar cerca de unos tiburones a los que en las películas les asignaron un papel equivocado, o como el aletazo que me propinó un lobito marino así como el intento de mordisco en el pie de otro para que jugara con ellos.


 
En definitiva creo, y esto es difícil de certificar, que este archipiélago es uno de los lugares más maravillosos en los que nunca estuve, creo que la relación con el mundo animal es única, pero estas islas son aún más, son los problemas de abastecimiento por estar tan lejos del continente, son los sobreprecios que ello conlleva, son los problemas demográficos que pueden devastar el entorno, es la lucha desigual entre el turismo local y las grandes empresas de cruceros, es la mezcla de población ecuatoriana de sierra costa y Amazonía pero siempre son el tranquilo vivir del pueblo ecuatoriano.
 


Sobre túneles de lava
 

martes, 15 de septiembre de 2015

Ecuador CV. Alba visitó Ecuador

Tras varios zig-zags, nuestra amenaza de visita a  Ecuador fue cumplida casi dos años después.

Apenas teníamos información sobre ese lugar, simplemente que gobernaba Correa y que en España había muchos ecuatorianos emigrados.

Luego me habían contado que era un país bastante concentrado con una gran variedad de mundos en poco espacio. En unas horas podías estar en plenos Andes o en la selva y así fue.  Pensaba que sería como el Perú que conocí hace años pero me llevé una  sorpresa a lo largo de tres semanas recorriendo parte de Ecuador, dos de ellas compartidas con Ernesto.  

Llegué a Quito. Una familia ecuatoriana me había ido a buscar ya que les llevaba un “paquetito” con ropa proveniente de un familiar de Ernesto en España.  La primera sorpresa fue un aeropuerto nuevo y unas carreteras impecables. “La Revolución Ciudadana hace posible estas obras” anunciaban los carteles al borde de la carretera. Lo que estaba claro es que la Revolución había mejorado las infraestructuras pero no la manera de conducir que seguía produciendo una revolución estomacal en cada curva. Como siempre, cuesta cambiar las costumbres. La Revolución Ciudadana (RC) estaba muy ocupada también mejorando escuelas, centros de salud y demás infraestructuras a gran velocidad. ¿Quién paga esto? El petróleo y China me explicó el Licenciado David (Lisen). Estas dependencias económicas me produjeron suspicacias, pero parece ser que es un primer paso para adquirir autonomía futura a través de grandes centrales hidroeléctricas por ejemplo que están construyendo.

Me hospedé en casa de la familia en un empinado y verde Quito. Descubrí en las primeras horas que efectivamente no hablamos el mismo idioma. Me refiero a que, aunque el castellano nos sea común, la comunicación era difícil así que me relajé y me dediqué a sonreír más y hablar menos porque al fin y al cabo esto es internacional.  
Familia Ecuatoriana de acogida
Al día siguiente cogí un autobús hacia la costa para ver a la Doctorsita Lucia (Doc) y al Lisen. Yo tenía en mi imaginario los autobuses latinoamericanos muy animados donde la gente interaccionaba blablá pero estos ecuatorianos resultaron muy calladitos, como con todo en general, costaba sacarles una palabra.

Al llegar a Bahía, puse freno al tiempo. No había planes ni conocíamos a mucha gente. Licen y Doc vivían la parsimonia del lugar de forma muy natural. El primer día, acompañé a David por su cotidianidad de correr, mercado, paseos, comida, lectura y conversar. ¿Qué más se puede pedir?

Luego tuve la suerte de compartir con la  Doc  un día en el Hospital con su correspondiente viaje con el gran Wachito, persona a la que se le coge cariño tras la primera conversación de la que evidentemente no entiendes mucho, dada la velocidad con la que habla (y sí: existen ecuatorianos que hablan rápido y están en la costa!). Ya conocía las virtudes médicas y personales de mi compañera del alma pero no sabía hasta qué punto llegaba su paciencia. Allí estaba la Doc para motivar y mejorar la formación de los residentes de Medicina de Familia que tenían enormes lagunas de conocimiento y algún toque de dejadez. Obviamente no se puede solucionar en unos  años unas carencias educacionales desde la base.
Disfrutando del encocado

Aprovechamos para ir a la playa un par de días. Allí probé el Encocado, plato costero que me dejó maravillada. Intenté repetir ese sabor que todavía recuerdo pero nunca fue como la primera vez con Lisen y Doc.





Muy estresadas en la playa
Entre paseo y paseo, pudimos andar entre manglares, ver aves bellísimas de cuello rojo que se hincha como un globo para cortejar o disfrutar de un concierto del Sr Bolero, un artista ecuatoriano que hizo las delicias del público sacando su peine fino entre canción y canción.
También nos dio tiempo a charlar y charlar, cosa que se nos da muy bien.

El Océano Pacífico, nombre con gran ironía,  nos dio un buen revolcón contra las rocas en una de estas conversaciones dejando ko a mi móvil y marcándome con unas cuantas cicatrices que llevo de recuerdo. Resultó ser una liberación no tener ni la hora para proseguir el viaje.
El Océano Pacífico, momentos antes del revolcón

Me fui a Quito a buscar a Ernesto y estuvimos dando una vuelta por las termas de Papallacta, Misahualli, Quilotoa.

Sudando la gota gorda en Misahuallí
En la gran Ceiba
 









De nuevo nos encontramos en Mindo para celebrar el cumple de la Doc  y cruzarnos con Nines, Cris y Ana. Nos dedicamos a caminar tranquilamente por esos montes cálidos de cascada en cascada y tuvimos la suerte de maravillarnos con los animales de colores vivos que poblaban aquella exuberante naturaleza
  














9 de Abril

Posición pajarera en Mindo













Fue un placer poder compartir unos días con David y Lucía, amigos con los que se está a gusto en cualquier lugar y circunstancia.

domingo, 13 de septiembre de 2015

Ecuador CIV. ¡Chuta, qué bestia! y son 41.

Ayer iniciamos uno de nuestros últimos viajes por el Ecuador a la caza de algunos volcanes que durante este tiempo nos fueron esquivos en mayor o menor medida. Y como regalo o como intento de que no abandonemos el país, hemos vivido uno de los más lindos de los que hemos disfrutado en estos ya más de dos años.

El día amaneció totalmente despejado en Quito con un Cayambe y un Antisana que mostraban sus nevados por encima de los 5000 metros totalmente despejados. Es emocionante y te alegra el día ver estos colosos desde la gran ciudad. Posteriormente nos dirigimos al sur de la misma donde se sitúa la terminal de buses y desde allí tuvimos acceso a la imagen más deseada del último mes: El Cotopaxi en proceso eruptivo. La cercanía de éste te abruma y más aún cuando divisas las enormes columnas de ceniza que salen de su cráter. Durante las últimas fechas el Cotopaxi se ha convertido en la gran preocupación del Ecuador, en un principio por su continua emisión de ceniza y la correspondiente afectación a cultivos y ganado y después por la posible explosión y la repercusión de los futuros lahares que se producirían al derretirse sus glaciares.

Alerta Cotopaxi

Iniciamos viaje con sentido sur avanzando por la cordillera andina. A escasa media hora nos encontrábamos ya en el área de influencia del Cotopaxi, y aunque el día estaba totalmente despejado, la constante emisión de ceniza hacía que el camino se volviera brumoso y en cierto sentido apocalíptico una vez que los cultivos habían adquirido ya un tono grisáceo. Por primera vez a nuestro lado aparecían también los montes Illinizas totalmente descubiertos pero con su cima nevada igualmente teñida del color de la ceniza. Nuestro camino continuó al sur y ya el Cotopaxi se divisaba en la lejanía como un perfecto cono que no deja de lanzar un humo oscuro.

Y cuando esta imagen a nuestra espalda empezaba a disiparse, comenzó a aparecer delante nuestro la figura del Chimborazo, que por primera vez se mostraba ante nosotros con absoluta nitidez. Este coloso, único en Ecuador que supera los 6000 metros, y que gracias a que la tierra no es totalmente esférica representa el punto más alejado del núcleo terrestre o como también se dice el punto más cercano al sol, nos había sido esquivo en diversas ocasiones.

Cerca del cielo

La carretera empezaba a empinarse y poco a poco iba alcanzando las estribaciones de esta maravilla de la naturaleza, comenzamos a dejar los cultivos verdes para dar paso al pajonal y finalmente a un área semidesértica donde abundan las vicuñas. En cada curva del bus, se nos mostraba una nueva y mejor imagen de esta montaña que termina coronada por un elegante glaciar que año tras año lamentablemente retrocede. Es sobrecogedor deslizarse por una ruta serpenteante que te va acercando cada vez más y en la que escuchas a Lucía a cada rato, “chuta, qué bestia, es una belleza”.
Chimborazo desde el parque
 
Y aquí alrededor de este volcán en un pueblito a 3500 metros de altura y al calor de la chimenea estamos esperando lo que será mi tercer cumpleaños en el Ecuador, lejos de todos vosotrxs pero cerca a la  vez. Celebraremos estos 41 a vuestra salud en los hielos del Chimborazo.  
 
 

¡¡Felicidades!!
 

Son 41

martes, 8 de septiembre de 2015

Ecuador CIII. Jesus visita Ecuador II: Lo que la historia no cuenta.

Después de unos días inolvidables recorriendo Ecuador con Lucía y David, me ha dado por pensar lo inútiles que han sido la mayoría de nuestros conocimientos adquiridos en la etapa escolar (hablo de mi generación). Por ejemplo: en geografía e historia.


Así, cuando estudiábamos, aprendiendo de memoria los ríos, podríamos pensar que los ríos pasaban caprichosamente junto a algunas ciudades que ya existían antes del río (el Ebro nace en Fontibre, pasa por Miranda , Calahorra, Zaragoza…). Luego entiendes, si te paras a pensar un poco, que el agua supone vida y todos los seres vivos se aproximan a vivir en las márgenes de los ríos, sin que ellos tenga que desviarse.


Aprendimos que el río más caudaloso del mundo era el Amazonas y nunca me nombraron al Aar que pasa por Berna y que es el más caudaloso de Europa. Me enteré, estando allí, cuando me di un chapuzón en el río y luego para salir las pasé canutas hasta que vi que solo era posible si te agarrabas a unos barrotes o unas cuerdas que estratégicamente estaban dispuestas a lo largo de la orilla para ello; porque el caudal del agua te arrastraba.





Al llegar al Amazonas piensas que todo puede ser mucho peor que en Suiza. No llegamos a conocer el propio Amazonas, pero sí un afluente el Shiripuno que, a través del Napo, lleva sus aguas al Amazonas. La sensación es de río muy tranquilo, dentro de su inmensidad; es pura vida en sus aguas (pirañas comestibles, tortugas a su paso, caimanes chillones,...) y en sus márgenes (todo tipo de aves fotogénicas, de insectos que te pican, de mariposas silenciosas, de tarántulas como mi mano, de roedores gigantes, de monos curiosos, de boas enormes…). Y ancestralmente se han distribuido a lo largo del río diferentes grupos de personas que allí viven alimentándose de lo que les ofrece su entorno (pescando, cazando, recolectando semillas…). En la zona que visitamos viven los WAORANIS.











El Amazonas tiene tanta riqueza de todo tipo, que está siendo explotado desde sus afluentes hasta la desembocadura y estas familias poco a poco se van convirtiendo en indígenas indigentes; ya  que son expulsados de donde vivían, camelados con cuatro cervezas para los hombres y chucherías para las niñas y niños.
En la vía Auca, viajando desde el Napo al Shiripuno encontramos cada ciertos kilómetros un pozo de extracción de petróleo con las consiguientes vías de acceso, grandes camiones, maquinaria, tierras que se desploman, contaminación...Estamos hablado del entorno o de los límites del “parque natural Yasuní”, considerado por la UNESCO como “reserva de la biosfera”. Hay una “zona intangible” a la que, por el momento, no pueden llegar las petroleras. Ahí sobreviven a su modo algunas familias waoranis.
En historia, también es muy chocante nuestra base de conocimientos al enfrentarse con los que adquirimos en el viaje. Sorprende ver en El Coca una gran escultura dedicada a Orellana porque “descubrió” el Amazonas . La wikipedia dice que lo descubrió entre el 4 de febrero de 1541 y el 26 de agosto de 1541. ¡Encima le costó meses en descubrirlo!….


Y recorriendo las ciudades ecuatorianas hay un nombre que te encuentras con frecuencia: es Eloy Alfaro...Da nombre a muchas calles, centros culturales, fundaciones...¡Claro debe ser un actor famoso o un cantante, porque yo en los libros de historia nunca me lo encontré!….


En Montecristi, donde se fundó la primera asamblea de esta nueva era política que vive Ecuador, es donde se hacen los sombreros de paja-toquilla o sombrero panamá. Se llama sombrero panamá porque cuando se construyó el canal de Panamá se importaron desde Ecuador millares de sombreros para las personas que trabajaban en el canal.


El empresario que dirigía el negocio de exportación de sombreros era Eloy Alfaro. Podríamos pensar que él y su familia se enriquecieron gracias a esos sombreros; pero Eloy Alfaro fue bastante menos egoísta y mucho más desprendido e invirtió ese dinero en organizar una revolución popular que acabase con ese imperio colonial, capitalista y católico que les acosaba desde hacía años.


Fue presidente de Ecuador entre 1895-1901 y 1906-1911.  Sus primeras medidas fueron:
1.- La separación del Estado y la Iglesia.- Esto se hizo firme, respetando las creencias religiosas de cada persona y su forma de manifestarlas.


2.- La educación "pública, laica y gratuita".- Ya que todo el sistema educacional público estaba controlado por la Iglesia.


3.- La supresión del diezmo eclesiástico.- El diezmo era un tributo religioso por el cual todos los productores de la República estaban obligados a aportar a la Iglesia el diez por ciento de su producto anual o un valor equivalente.


4.- La nacionalización de los "bienes de manos muertas".- En esencia, se consideraba que eran bienes obtenidos ilegítimamente por la Iglesia, mediante coacción moral a enfermos o moribundos.


5.- La apertura de la educación superior a las mujeres. Complementariamente, la revolución creó espacios laborales para las mujeres en ámbitos tales como la educación pública, el sistema estatal de telecomunicaciones, las oficinas del sistema ferroviario y la empresa nacional de correos.


Eloy Alfaro fue asesinado, como es lógico, y su cadáver fue arrastrado por las calles de Quito y posteriormente quemado. Sus cenizas, o parte de ellas, descansan en una vasija de barro en Montecristi.
El pueblo ecuatoriano ha mejorado mucho en los últimos ocho años en su bienestar social  (sanidad, educación, capacidad adquisitiva…) y es posible que siga mejorando; pero ojalá volviese a aparecer otro Eloy Alfaro.