jueves, 16 de enero de 2014

Ecuador XXXVI. Guayasamín y .



El pasado viernes llegaron nuestras primeras visitas desde el otro lado del charco, los padres de Lucía aparecían en el nuevo aeropuerto Mariscal Sucre y decidíamos pasar el fin de semana en Quito. Esto nos permitió descubrir un nuevo rincón, que en realidad no es tal, ya que el lugar es uno de los más visitados por turistas nacionales y extranjeros, pero que nosotrxs aún no habíamos tenido la oportunidad de conocer. El lugar es La capilla del hombre, nombre que se debe (como decía su autor), a la necesidad de rendir culto al ser humano, a los pueblos y a su identidad, que ya está bien de esas otras que siempre se dedicaron a rendir culto a cosas tan etéreas.


La capilla del hombre es un museo de arte, construido por iniciativa del propio  pintor ecuatoriano Oswaldo Guayasamín y situado frente a su casa y taller, que también se visita. La ubicación es absolutamente privilegiada, alcanza la mayor altura de Quito en ese área  y  queda flanqueada  por el parque Metropolitano. La visión del volcán Pichincha justo enfrente y de gran parte de la capital a sus pies, completan un paisaje más que sugerente para la inspiración y el arte.


Este arte, que no es sólo en la pintura, sino también en la poesía y la escultura, es un homenaje  al hombre latinoamericano desde su mundo ancestral precolombino, hasta el mestizaje contemporáneo. Las raíces indígenas de Guayasamín lo impregnan todo, y su compromiso social y político destaca a lo largo de toda su obra. Tiene tres etapas diferenciadas pero con un nexo común su lucidez, su pasión y ese compromiso constante con los pueblos oprimidos, la primera es “La lucha del indio”, la segunda “La edad de la ternura” y finalmente “La edad de la ira”.


Uno siente intensa emoción mientras observa los rostros indígenas, los rostros de la barbarie colonizadora, los de los posteriores regímenes dictatoriales, los de la sinrazón humana, los rostros de l’América y su mestizaje. Simplemente te estremeces.


Fue un encuentro inesperado y sobre todo maravilloso, como lo fue en muchas ocasiones el que disfrutaron en vida sus amigos Gabriel García Márquez, Fidel Castro, Pablo Neruda, Rigoberta Menchú, Mercedes Sosa o Paco de Lucía entre otros.



Lo mejor es que vosotrxs también disfrutéis de ese encuentro:





Por l’América y Guayasamin.
http://www.youtube.com/watch?v=DkFJE8ZdeG8 

3 comentarios:

  1. Hola guapos!! Pues sí es un poco difícil comentar en el blog, pero ¡lo conseguí! Os voy leyendo, muak!!

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  2. Muchísimas gracias Elena, querida astronauta!!!
    Se agradece el esfuerzo!! Te contrataremos para dar unas clasecitas al resto de nuestros seres queridos, que están muy calladitos por aquí y se agradece tener respuestas de vez en cuando!! Besotes guapa!
    Por aquí te esperamos!

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