domingo, 24 de abril de 2016

Cuba VII. Postales de Cuba

Aeropuerto José Martí, ¡Ya estamos en Cuba!, ahí mismo nos esperan Julieta, Daniel y David con los brazos abiertos, y afuera nos espera un almendrón con destino Alarmar donde Adán y el Yayo tienen el recibimiento hogareño preparado. ¡Qué sabrosura!




A partir de ese momento comenzamos a descubrir las postales que muestran algunos de los cambios que han ido ocurrido en la isla en los últimos meses, y por supuesto también, esas postales clásicas del sabor cubano.

La antigua fábrica de guayaberas ahora es un centro cultural, con una programación de lo más variada. El día siguiente a nuestra llegada hubo fiebre con el Madrid-Barça, el griterío, los bocinazos y el debate posterior fue similar al de cualquier ciudad española ante el derbi.

Les falta un tris -o un sombrero de paja que tape su peinado- para parecer la reencarnación de los guerrilleros, compañeros de Camilo y el Che. Sin embargo, estos nuevos barbudos cubanos no rinden homenaje a semejantes figuras históricas, son simplemente un signo más de la globalización; da igual estar en Madrid, Buenos Aires, La Habana o Quito, el aspecto de los hípsters es el mismo en todo el planeta.

Paseo del Prado Habanero, un niño hace cabriolas y equilibrios con un patín en su pie derecho. ¿Qué haría si tuviera dos? Días más tarde, en Varadero dos muchachos se encuentran una sola aleta. “Parece que está buena, yo creo que sí sirve”. En el país del invento y el reciclaje, las cosas sirven incluso por mitades.

Nos sentamos en el malecón y aparece un grupo de muchachitos, parece que vamos a presenciar una escena de la peli Conducta, que se van a lanzar al agua y competir nadando para llegar a la boya.


Postal en blanco y negro, también en el malecón, aparece un joven con un ramo de flores que deposita en el mar. ¿Cuál será su historia?

Viajamos en Viazul, empresa de autobuses destinada al turismo. Nuestro trayecto dura18 horas, vamos a la otra punta de la isla. Los dos choferes se turnan para conducir y cambian de puesto cada dos horas. Lo que yo nunca había visto, y espero no volverlo a ver, es intercambiarse mientras la guagua continua su marcha.

Las plazas cubanas siempre habían tenido mucha vida social. Ahora acogen una actividad más, decenas de personas llegan con sus teléfonos de última generación y tablets para conectarse al wifi y navegar por las redes sociales o comunicarse con sus familiares en el exterior. Las conversaciones son de lo más variado, desde lo más entrañable a lo más escatológico, definitivamente lo del pudor y la discreción no es lo suyo…

En Baracoa han decidido que las campanas de la iglesia ya no toquen a las “y media”, porque no dejaban descansar a lxs vecinxs. Este pueblecito, una especie de Macondo cubano, conserva su espíritu a pesar del inicio de la llegada masiva de turistas extranjeros. ¿Cuánto le durará?


 
 
9 de Abril, creo que es el próximo lo celebraré con amigxs y familia, de todas formas celebrarlo en Baracoa fue un regalo maravilloso. Bailamos salsa en La Terraza hasta que el reguetón nos mandó a dormir. Se nota que vamos cumpliendo una edad…


De nuevo en Viazul, viajamos hacia Camagüey. El viaje dura unas horas más de lo previsto, primero los choferes van haciendo sus “mandaditos”, después paramos en el policlínico porque uno de los choferes tiene algunos problemillas uretrales que después me confiesa hasta el detalle, y por último se daña el compresor. Ya de noche llegamos a la ciudad de las tinajas, ¡casi rompemos la cama del cansancio!

Después de meses viajando sin ningún incidente, en Camgüey nos estrenamos. Inocentemente íbamos viajando sin los pasaportes originales. De nada sirve dar explicaciones en inmigración. “Ustedes están indocumentados, deben regresar a buscar sus pasaportes”. Al menos nos dio tiempo a recorrer el centro histórico de la ciudad, una belleza que siempre recordaré con un cierto encabronamiento.


Un buque escuela de la armada mejicana llega a La Habana, uno de sus marineros es amigo de Adán y Julieta y tiene ganas de saber más de Cuba. Pregunta: “¿Es verdad que todos ganáis lo mismo?”, a lo que Adán responde con una sonrisa: “Bueno, todos ganamos poco, pero lo mismo no”.

Varadero es una de las playas más famosas de Cuba, para sorpresa nuestra, que nos habíamos resistido durante años a visitarla, la playa kilométrica estaba llena de cubanxs, y no de turistas extranjeros como pensábamos. Además, el pueblo tiene su encanto y todavía se ven partidas de dominó en la calle cada dos o tres cuadras.

 
 

Es la final de la serie de Béisbol. Ciego de Ávila y Pinar del río se juegan el trofeo. Tras una remontada épica del 3-0, los pinareños no consiguen ganar la final. Resultado final 4-3. Aunque yo le voy a Las Villas, en esta final iba con Pinar…otra vez será.

Desde que murió su compañero, Elvirita duerme con la cabeza en los pies de la cama. A esta mujer, que es puro corazón, se le viró un poco la vida con la pérdida, pero ella arranca cada día a las 05:30 para trabajar en una cafetería, organizar y cuidar a medio barrio o al barrio entero si puede. Como siempre nos recibe y despide con lágrimas en los ojos. Elvirita, te esperamos en Madrid.


Rosy y Alejandra viven a ratos en la loma, a ratos donde Elvirita. Nuestras mujeres favoritas de Caimito no paran, trabajo, escuela, casa…nos faltó rumbear…¡en Madrid será!

Nunca hemos perseguido las televisiones, pero desde el 16 de abril, cada vez que vemos un televisor sintonizamos Telesur, a ver si dicen algo de nuestro querido Ecuador. Aquí también hay mucha gente preocupada, además del dolor de drama humano, hay cientos de cubanxs residiendo en Ecuador, muchxs de ellxs en nuestro Manabí sacudido.

Ileana debe evitar moverse mucho en la cama por la noche, entre ella y Toto duermen dos perritos miniatura, con bastante mala leche que sienten devoción por su amo y se ponen como fieras ante el resto de la humanidad.

La papa llegó al agro. En este país hay cantidad de tubérculos deliciosos, pero la papa, por ser escasa y aparecer con menos frecuencia, es la más deseada estos días. A un peso cubano la libra (aproximadamente a 7-8 céntimos de euro el kilo). David hace la filita de casi una hora para comprarlas, llega orgulloso a casa con sus 5 libras de papa.

 
Se cuentan por decenas las guaguas turísticas en la Habana vieja, se cuentan por centenas los grupos de turistas por las calles empedradas. Siempre hubo concentración de turismo por aquí, pero realmente el país entero está plagado. Ya no hay temor en visitar la isla bella, ya no es “el enemigo”, ya vinieron hasta los Rolling y en estos días se rueda en el centro de La Habana la nueva entrega de "Rápidos y furiosos". Sin duda Cuba está de moda.

Amanece en La Habana

Es la primera vez que estoy aquí -uno de los lugares donde más me gusta estar- con la cabeza en otro sitio. Es la primera vez que cuento los días para el regreso sin ese “gorrión nostálgico” anticipado. Es la primera vez que llegaré al aeropuerto con una cierta ilusión. Volver a casa…

Esta vez, las postales las entrego en mano.


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